La Gran Restauración

El peregrinaje por el sendero del alma y el camino hacia tu Gran Restauración

Eres un peregrino de este camino, concéntrate en él, que te estaré guiando.
– “Perdón, maestro, por mi larga ausencia, por haber olvidado, por mi falta de fe”.
Si dudaste de los maestros, es haber dudado del Padre, porque proyectaste tu propia oscuridad, y a esa proyección la creíste la verdad del mundo.
– “Pero, ¿quién dudó?”
El personaje es el que dudó, ahora no te identifiques con el personaje porque es el alma la que debe transitar por este camino.
*La tercera casa


El agobio me está destruyendo.
– Vuelvo a preguntarte, ¿quién está agobiada?
Yo.
– ¿Y quién eres tú?
Una peregrina en la casa de Ramana.
– No puedes ser a la vez peregrina en mi casa y vivir el agobio en Athón, esa es la ley. Bienvenida a la colina, pero no debes olvidar esta ley de incompatibilidad. Si te asumes como peregrina deberás caminar sin agobio por este sendero.
*La gran restauración, Tomo III


Es fundamental recordar que el propósito de todo este proceso es alcanzar la armonía original, con fe y determinación. La realidad y la verdad te hará libre del cautiverio que el humanoide tiende por trampa llamándole soberbia o humildad.